Vaciado de piso: en qué consiste el servicio si nunca lo has contratado

Qué es un vaciado de piso, explicado desde cero para quien nunca ha contratado uno

La mayoría de quienes nos escriben no ha contratado nunca un vaciado y no sabe muy bien qué incluye. Tiene lógica: en una familia esto pasa muy pocas veces, y casi siempre coincide con una pérdida, una mudanza forzosa o una venta. Así que empezamos por el principio y con palabras de aquí, de Tarragona.

Un vaciado consiste en que de tu casa salga absolutamente todo lo que hay dentro y te la devolvamos barrida, con cada objeto enviado a su sitio. No solo lo que se ve: también lo que lleva décadas acumulándose en el trastero, el altillo, la galería, la terraza y los armarios de obra, que suele ser la mitad de la carga.

Qué se lleva la cuadrilla y qué queda exactamente igual

La cuadrilla se lleva todo lo que se puede mover: muebles, colchones, electrodomésticos grandes y pequeños, ropa, sábanas y cortinas, libros, vajilla, aparatos, chatarra, herramientas y cualquier cosa que ocupe sitio en la casa o en sus anexos. Todo sale, se separa por materiales y queda anotado a dónde ha ido cada tipo.

Lo que se queda igual es lo que forma parte del edificio: paredes, suelos, azulejos, puertas, ventanas e instalaciones. Eso es trabajo de quien reforma, y viene después. Cuando terminamos, la vivienda está lista para enseñarla, alquilarla, firmar la venta o recibir a los albañiles. Conviene tener clara esa diferencia desde el principio.

Quién sube, con qué medios llega y cuánta gente hace falta

Sube un equipo con su propio vehículo, sus mantas, cartón, fundas y carros, las herramientas para desmontar y el material para cubrir la escalera. Cuántas personas vienen lo decide el vídeo: no se trabaja igual en un bajo del Serrallo con la puerta en la calle que en un tercero de la Part Alta con escalera de piedra y rellanos minúsculos.

Ese cálculo, que el cliente no ve, es lo que hace que el día transcurra sin sustos. Mirando la grabación contamos muebles y cajas, viajes de vehículo, horas y cuánto hay que proteger, y con eso decidimos el equipo antes de fijar la fecha con la familia.

El guion del día, desde que se abre la puerta

Lo primero, al abrir la puerta, es cubrirlo todo: rellano, barandilla, escalones, marcos y ascensor. Una comunidad de vecinos valora eso más que cualquier disculpa. Lo segundo, buscar lo personal y guardarlo en cajas con nombre para la familia. Hasta que eso no está hecho, no empieza la bajada.

Después, lo que pasa mejor por partes se desmonta arriba, en el rellano se hacen montones por material y se baja por tandas, sin ocupar nunca todo el ancho de la escalera. Al final se barre cada habitación, también el trastero, la galería y los armarios vacíos, y se hacen las fotos de la casa ya vacía.

Los rincones que multiplican el volumen de una casa

El volumen de verdad no está en el salón. Un piso que parecía poca cosa se convierte en dos días de trabajo cuando alguien abre un altillo lleno hasta las vigas, el cuarto del terrado sin un hueco libre, una galería que lleva veinte años de almacén o un cobertizo en el patio donde cabe medio siglo de cosas.

Así que, cuando grabes, métete en esos rincones y quédate unos segundos en cada uno. Si solo grabas lo que se ve desde el pasillo, nos quedamos cortos y solo podemos darte un margen amplio; si los enseñas, te damos una cifra con la que puedes contar.

Qué recorrido hace cada cosa una vez fuera de casa

Fuera de casa, cada cosa sigue su camino. Lo aprovechable se vende o se entrega a entidades sociales de Tarragona. El hierro, la madera, la ropa y los aparatos, que ya se separaron dentro del piso, llegan a una planta autorizada que firma un comprobante por cada material, de modo que se sabe dónde ha acabado cada kilo.

Lo que no tiene ninguna otra salida se pesa en la deixalleria y su tasa se cuenta aparte. Ese reparto se nota en lo que pagas: cuantas más cosas con comprador hay en una casa, más cerca está el vaciado de salirte gratis, y por eso siempre empezamos mirando qué hay dentro.

Qué recibe la familia el día que la casa queda despejada

El último día, la familia recibe la casa barrida y preparada para enseñarla, alquilarla o firmarla; un juego de fotos de antes y después; y una caja con escrituras, fotos, joyas, cartas y cualquier recuerdo, que siempre revisa alguien de la familia.

Las fotos sirven mucho a quien vive lejos de Tarragona: ve cómo ha quedado todo sin necesidad de venir. Y los comprobantes de la planta los puede pedir quien quiera. Si te interesa, repasa todo lo que incluye el trabajo o busca tu duda en las preguntas frecuentes.

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