
Servicios de vaciado de viviendas en Tarragona
En Tarragona conviven dos vaciados que acaban igual y facturan distinto. Uno se sufraga con lo que guarda la propia casa; el otro pide un número encima de la mesa. Quien decide cuál te toca no es el metraje, sino cómo se combinan tres cosas: lo que hay dentro, adónde puede ir y por dónde sale. Hacemos ambos con el mismo método y con la misma franqueza, y por eso arrancamos siempre mirando imágenes en lugar de recitar una tarifa.
Sin factura salen las casas que tienen cosas de valor y que, además, permiten bajarlas con comodidad. Un comedor de madera maciza, un armario sano de tres cuerpos, una lavadora que arranca, radiadores de hierro, tubo de cobre, cajas de herramienta, bicicletas, loza, libros o una cómoda antigua encuentran comprador en el Camp de Tarragona, y ese dinero sostiene al equipo, al vehículo y a las horas.
Si encima hay cabina de ascensor y sitio para arrimar al portal, la jornada rinde y el número sale solo.
Lo que separa un caso del otro son dos partidas que rara vez se miran al pedir precio por teléfono: los minutos que devora la escalera y los kilos cuyo único camino es el vertedero. Un piso lleno de muebles macizos y electrodomésticos que funcionan pesa mucho y, aun así, puede no costarte nada. Otro con la mitad de cosas, pero todas colchones hundidos y cascotes guardados en la galería, pesa menos y paga tasa. Por eso miramos primero qué guarda y cómo sale.
Precio cerrado cuando el piso no sale gratis
Cuando falla alguna de esas tres condiciones, hay precio, y lo que nos toca es darlo cerrado y explicado. Un cuarto por peldaño añade horas de acarreo a pulso. Una calle de la Part Alta con pivotes y franja horaria añade el tramo hasta la plaza más próxima y, a ratos, ocupación de vía.
Una casa con muebles hinchados por la humedad marina, colchones vencidos y restos de una reforma vieja añade toneladas de vertedero, con su tasa al peso. Tienes cada uno de esos conceptos en su propia línea del presupuesto.
Lo que entra en el trabajo, cueste cero o cueste
Pagues o no, el vaciado incluye lo mismo. Se saca todo. El hierro va con el hierro, la madera con la madera, y lo mismo la ropa y los aparatos. Una cómoda que alguien quiere se vende; una mesa que aún aguanta se regala; lo inservible acaba en planta autorizada, y de allí volvemos con el albarán.
La escalera está cubierta mientras se baja, y al terminar se barre y se hacen fotos. Y en una casa heredada hay algo que importa tanto como el camión: los papeles, las joyas y las fotos de la familia se apartan y se entregan enteros. Mira en qué barrios y pueblos trabajamos o cuéntanos tu caso en contacto.
Vaciado de vivienda sin factura
Si lo que hay dentro cubre el día de trabajo, todo tiene destino y la finca deja sacarlo, no pagas nada, y te lo firmamos antes.
Valoración por vídeo el mismo día
Grabas un paseo y lo mandas al WhatsApp con las puertas de armario abiertas, el trastero, la altura y el portal; te contestamos escrito en horas de oficina.
Retirada de mobiliario y bultos grandes
Armarios, comedores, sofás, colchones, somieres, alfombras y todo lo que estorba, desarmado arriba si el rellano lo pide y bajado con la escalera forrada.
Materiales apartados y reciclados
Hierro, madera, tejido y aparatos eléctricos salen separados desde el primer viaje, se descargan en planta autorizada y vuelve el albarán de cada fracción.
Trasteros, altillos y galerías
En los pisos de Tarragona, lo que más abulta suele estar en el trastero del sótano, en el altillo o en la galería, y también lo vaciamos.
Casas heredadas con trato reservado
Lo que era de la persona que ya no está —papeles, joyas, fotos— se guarda en cajas para los herederos, y se trabaja con tacto.
Vaciado con fecha ajustada
Si hay que devolver llaves, firmar en notaría o enseñar el piso a un comprador, reservamos el día y lo dejamos listo a tiempo.
Escoba final y reportaje de entrega
Te devolvemos el piso limpio de polvo y con fotos del antes y el después, para que la agencia pueda anunciarlo ya.
Situaciones que piden vaciar una casa
Hay situaciones que piden vaciar una casa sí o sí. La herencia aceptada que hay que vender. El alquiler que se acaba y el dueño que quiere recuperar el piso vacío. La reforma que no puede empezar con los armarios dentro.
La madre que se va a una residencia o el matrimonio que se muda a algo más pequeño. Y también, sin más, el trastero y el altillo que ya no admiten ni una caja. No todas corren igual ni duelen igual, y el equipo se adapta al ritmo de cada una.
Motivos de familia
- Un piso heredado
- La abuela se muda a una residencia
- El matrimonio se va a un piso con menos habitaciones
- Un trastero y un altillo que ya no admiten más
Motivos del inmueble
- Inquilino que devuelve las llaves
- Compradores que vienen a ver el piso
- Una obra a punto de empezar
- Un piso que llevaba años cerrado
Tareas incluidas en el vaciado de la casa
Estas son las tareas incluidas, y valen igual para el vaciado que no pagas que para el que sí. Primero, estudiar tu vídeo. Luego, sacar todo lo que hay, desmontando lo que no pasa por la escalera, y separarlo por materiales. Lo que se puede aprovechar se vende o se dona; lo que no, va a planta autorizada con su albarán. Durante la bajada, la escalera de la finca va cubierta, y cuando todo está fuera pasamos la escoba y sacamos las fotos finales.
Partida por partida, para que se pueda comparar
Valoración previa sobre imágenes
Miramos tu vídeo o tus fotos, calculamos cuánto hay y comprobamos planta, ascensor y dónde se puede cargar.
Retirada del contenido al completo
Todo lo que hay en el piso, también lo del trastero, el altillo, la galería y los armarios de obra.
Materiales apartados y con camino
Venta, segunda vida a través de entidades sociales y reciclaje por materiales, con descarga en planta autorizada y albarán.
Finca forrada mientras bajan los bultos
Cartón en rellano, barandilla, escalones y ascensor, y bajadas cortas para que los vecinos pasen.
Escoba final y entrega documentada
Barrido, fotos del antes y el después, los recuerdos entregados a la familia y las llaves devueltas.
Vaciado de interiores, trasteros y altillos
Interiores, trasteros y altillos son nuestro terreno, y ahí termina nuestro trabajo: no tocamos paredes, suelos ni instalaciones. Todo lo que no está fijo sale, se separa y queda anotado. Si después viene el pintor o empieza una reforma, se encuentran la casa despejada y lista para trabajar.
Orden de trabajo en el vaciado de una finca
En una finca de Tarragona el orden de trabajo casi no cambia. Al llegar, cartón en el rellano, en la barandilla y en los escalones. Arriba, se desmonta lo que no gira. La bajada se hace poco a poco, para que ningún vecino se quede esperando en el portal. En el camión, cada material en su montón. Y al final, se barre todo, galería, trastero y armarios vacíos incluidos, y solo entonces se devuelven las llaves.
Paseo grabado con el móvil
Un minuto abriendo puertas de armario, con trastero, altura y portal desde la acera.
Cuenta escrita el mismo día
Sale a cero, o esta parte cuesta esto por estos motivos, con el detalle delante.
Jornada con día apalabrado
Puntualidad, cartón en la escalera y cada material a su montón.
Casa barrida y llaves entregadas
Piso vacío, fotos finales y llaves de vuelta.
Ventajas de un vaciado con la cifra desglosada
Un vaciado con la cifra desglosada evita discusiones. Sabes antes de empezar qué pagas y por qué; sabes que las fotos, las cartas y los papeles irán a una caja y no a un contenedor; la comunidad recibe la escalera tal como estaba, y de cada material queda su albarán. Si quieres conocer al equipo, pasa por aquí.
La aritmética, delante desde el primer mensaje
Desde el primer mensaje sabes qué hace gratis tu vaciado y qué podría encarecerlo.
Respuesta el mismo día, sin colas de agenda
Mirar imágenes ahorra la semana que se lleva encajar una visita comercial.
Compromiso escrito antes de arrancar
El coste cero se ratifica en un mensaje que guardas y enseñas a la familia.
Conocemos la escalera y la acera
Una casa de la Part Alta pide más horas que un piso de Torreforta, y lo calculamos así.
Cada bulto con su camino declarado
Sabes qué se vendió, qué se donó y qué se recicló, con el albarán de la planta.
Lo personal se reserva y se entrega
Antes de sacar ningún mueble ponemos a salvo documentos, joyas, cartas y fotos.
Opiniones de clientes de Tarragona
«Hice el vídeo del piso de mi madre antes de desayunar y por la tarde ya sabía que no pagaba nada.»
Montse R. — Tarragona · Sant Pere i Sant Pau
«Una casa de dentro de la muralla. Me dijeron desde el minuto uno qué parte llevaba importe.»
Josep Lluís F. — Tarragona · Part Alta
«Recuperé las escrituras y las fotos de mi padre en una caja que me dieron al acabar. No faltaba ni un papel.»
Carme B. — Tarragona · Eixample
Qué mueve el precio del vaciado: planta, calle y contenido
Un paseo con los armarios abiertos y tienes el número
603 38 00 04