
El Serrallo se levantó a mediados del XIX para la gente del mar y conserva la escala de entonces: casas de planta baja y piso, alguna con un segundo añadido después, alineadas en calles cortas que bajan hacia el Moll de Pescadors. Rondan los mil quinientos vecinos, con viviendas de cincuenta a setenta metros, patio o terraza detrás y una escalera interior de madera o de obra que comunica los dos niveles.
Es un barrio agradecido para vaciar porque la altura juega a favor, y lo que conviene mirar con calma es la calle: unas admiten el vehículo pegado a la fachada y otras piden dejarlo en el paseo del muelle y hacer el acarreo con carro.
Fincas para vaciar en el Serrallo
La casa marinera del barrio ocupa una parcela estrecha: se entra desde la calle a un pasillo que recorre el lateral, las habitaciones van una detrás de otra y al fondo queda un patio, muchas veces techado para convertirlo en cocina o lavadero. Arriba, uno o dos dormitorios y un altillo bajo cubierta al que se sube por escalera de mano. La escalera interior tiene huella corta y giro cerrado, así que el mueble grande se desarma en la planta alta antes de bajarlo.
En el frente marítimo aparecen fincas posteriores, de cinco y seis alturas, con cabina de ascensor, portal ancho y acera con hueco. Ahí la bajada es continua y el trabajo se resuelve en una sola jornada con mucha facilidad.
Carrer Sant Pere y Trafalgar
Casas de planta y piso con escalera interior de madera.
Entorno del Moll de Pescadors
Viviendas sobre local con acceso directo desde el paseo.
Gravina y Mediterrani
Calles cortas donde el vehículo arrima contra la fachada.
Bloques del frente marítimo
Fincas posteriores con cabina y acera ancha delante.
Encargos de vaciado más habituales
De aquí nos escriben familias con muchos años en la misma casa. Cuando se hereda una casa del Serrallo, suelen aparecer cosas de abuelos, padres e hijos a la vez, y algo que solo pasa en este barrio: aparejos, nasas, cabos, boyas, neveras de porexpán, cajas de pescado, motores fuera borda y herramienta guardada en el patio.
El otro grupo son los bajos y los locales que cambian de manos junto al muelle, con cámaras, mesas, sillas apiladas y menaje de hostelería. Ahí la temporada manda: entre junio y septiembre el paseo vive a pleno rendimiento y el trabajo se concentra en primera hora, mientras que de octubre a mayo la calle queda despejada casi toda la mañana.
Mobiliario y enseres que retiramos
El contenido de una casa del Serrallo pesa a favor de la cuenta por una razón muy concreta: hay mucho metal. Aluminio de carpintería, hierro de barandilla y somier, cabos y aparejos, motores pequeños, herramienta de taller, bicicletas y electrodomésticos grandes que siguen funcionando tienen mercado propio y valor por peso.
A eso se suma el mueble a medida de las habitaciones, que se despieza en su sitio, el textil de casa y la vajilla de diario. Lo que aún presta servicio busca comprador o entidad que le dé otro uso, y los papeles, las fotografías y los objetos de familia se apartan en cajas antes de que baje nada, para ponerlos en manos de quien corresponde.
Pasos para vaciar un piso en un día
La jornada empieza midiendo el ancho de la calle. En los tramos interiores el vehículo arrima contra la fachada y la carga sale directamente por la puerta, con la jamba y el suelo protegidos desde el primer viaje; cuando la calle está ocupada o resulta demasiado corta, aparcamos en el paseo del muelle y el acarreo se hace con carro por la acera, en tandas cortas.
En verano reservamos la franja temprana, porque el movimiento del paseo cambia el tiempo de cada viaje. En la casa de dos niveles forramos la escalera interior peldaño a peldaño y bajamos por tandas dejando el pasillo despejado. Al rematar barremos la casa entera, patio y altillo incluidos, hacemos el reportaje de entrega y devolvemos las llaves.
Paseo grabado con el móvil
Pasas el teléfono por cada estancia abriendo las puertas de armario, entras en trastero, balcón o altillo, dices en voz alta a qué altura estás y rematas enfocando el portal desde la acera de enfrente. Viendo eso sabemos cuánto hay, cómo está, si cabe algo en el ascensor y si el vehículo tendrá dónde parar en %M%.
Cuenta escrita el mismo día
Recibes negro sobre blanco si la casa sale sin factura o qué parte lleva importe, con las horas de peldaño y las tasas de peso apartadas una de otra. Llega antes de que suba nadie, así que la lees con calma o se la reenvías a tus hermanos.
Jornada con día apalabrado
A la hora pactada llega el equipo con el vehículo. Protegen la escalera con cartón y, en cuanto empieza la bajada, cada cosa va a su montón: muebles con comprador, hierro, madera, ropa y aparatos.
Casa barrida y llaves entregadas
Al rematar pasamos la escoba, fotografiamos cómo estaba y cómo queda y ponemos las llaves en tu mano. La vivienda queda para enseñarla, para la notaría o para entregarla dentro de plazo.
Precio de vaciar según calle y escalera
En el barrio de pescadores es habitual que se cumplan las tres condiciones, y el vaciado gratis es casi la norma. Con la vivienda en planta baja o en un primero, el vehículo a pocos metros y una casa con metal, herramienta y mobiliario en pie, te lo confirmamos por escrito en cuanto vemos el vídeo.
Lo que puede cambiar la cuenta son los sacos de obra que llevan años en el patio, porque esos kilos entran en deixalleria y se liquidan al peso; preferimos decírtelo antes. Cuéntanos cómo es la calle y qué guarda el patio desde contacto y lo valoramos hoy.
Preguntas frecuentes en el Serrallo
¿Dónde encuentro servicio de vaciado de pisos en Tarragona y comarca?
Pisamos la ciudad entera, barrio por barrio, y el Camp de Tarragona: Reus, Salou, Cambrils, Vila-seca, Constantí, La Canonja, El Morell, Els Pallaresos, El Catllar, Altafulla, Torredembarra y los pueblos de alrededor.
Da igual el pueblo: nos escribes por WhatsApp al 603 38 00 04 con un vídeo de la casa y te contestamos por escrito en la misma jornada laborable. En la web cada zona tiene su página, donde explicamos qué edificios hay, qué suele salir de ellos y cómo afecta al precio; conviene leer la tuya antes de escribir.
¿Cuántas jornadas se lleva vaciar un piso en Tarragona?
Depende sobre todo del ascensor. En los bloques de Ponent o del Eixample que lo tienen, un piso de dos o tres dormitorios se vacía en un día. Sin ascensor, o con décadas de cosas guardadas, calcula dos. Y cuando hay acumulación grave, o el trastero y el altillo están llenos hasta arriba, pueden hacer falta tres días seguidos.
Si tienes notaría o entrega de llaves con fecha, lo reservamos con margen para acabar a tiempo. Lo que no tarda nada es la respuesta a tu vídeo: te llega hoy.
¿Vacías en el Serrallo? Grábanos la casa y te decimos si sale a cero
603 38 00 04