
El Eixample de Tarragona se ordenó alrededor de la Rambla Nova y alcanzó su forma actual entre los años cuarenta y los setenta. Predominan las fincas de seis a ocho alturas con portería, ascensor instalado de origen y viviendas amplias, de ochenta a ciento treinta metros, con pasillo largo, salón hacia la fachada principal, dormitorios interiores y galería al patio de manzana. Es la zona con más superficie por vivienda de toda la ciudad.
Un vaciado de ese tamaño conviene calcularlo con calma, y para eso basta un paseo grabado: pasa por el pasillo, abre los empotrados, asoma a la galería y remata en el rellano con la cabina del ascensor en cuadro.
Fincas para vaciar en la Rambla Nova i l’Eixample
La finca típica del centro dejó dos circulaciones dentro del mismo edificio y las dos siguen prestando servicio. La escalera principal sube desde un vestíbulo con solería de terrazo y barandilla de forja; por detrás hay otra escalera, la de servicio, estrecha, que une las cocinas con el patio de luces y sube hasta el terrado, donde cada vivienda suele tener su cuarto trastero cerrado con candado.
La cabina de estos edificios admite personas y carro cargado, aunque un armario de tres cuerpos prefiere llegar al vehículo despiezado. Saber que existe esa escalera de servicio ahorra horas: por ella bajamos los muebles y la principal sigue libre para la comunidad, y el trastero del terrado se vacía en la misma operación.
Rambla Nova y Cristòfor Colom
Fincas de portería con vivienda amplia y ascensor de origen.
Fortuny y Pere Martell
Edificios de los sesenta con galería al patio de manzana.
Avinguda Roma y Estanislau Figueras
Bloques de siete alturas con cabina de medida justa.
Prat de la Riba y Gasòmetre
Viviendas reformadas por plantas con trastero bajo cubierta.
Encargos de vaciado más habituales
En el centro casi todos los encargos arrancan en una sucesión. En muchos ha vivido la misma familia medio siglo o más, y conservan el comedor de nogal, los aparadores, las librerías, las alfombras, la vajilla de doce servicios y armarios de obra que no admiten ni una caja más, que se ponen a la venta o se reparten entre hermanos. También vaciamos principales que fueron consulta o despacho durante décadas y vuelven a ser vivienda.
Nos escriben herederos, abogados que llevan la testamentaría, administradores de la finca y agencias del centro. Si hay varios hermanos, todos leen el mismo mensaje con la valoración, y así se ponen de acuerdo sin versiones distintas.
Mobiliario y enseres que retiramos
Estas viviendas entregan el contenido con mejor salida comercial de Tarragona. Las piezas de nogal o roble macizo, las estanterías de libros, los escritorios, las lámparas de pie, los espejos con marco y la vajilla de juego completo cambian de dueño enseguida; el hierro colado de los radiadores de la vieja calefacción y el cobre de las tuberías se venden al peso, y otro tanto ocurre con las alfombras y los cortinajes de buena factura.
Ese conjunto es el que sostiene la cuenta y explica que un piso grande del centro salga a coste cero con más facilidad que uno pequeño. Arriba, en el cuarto del terrado, suele esperar otra media casa: maletas, sillas unas encima de otras, cajas y restos de obras antiguas, y esa parte se mira aparte porque es la que puede llevar tasa.
Pasos para vaciar un piso en un día
La logística juega a favor. La trama del centro es ancha, hay aparcamiento regulado y reservas de carga y descarga con horario laboral, de modo que el vehículo se sitúa muy cerca del portal durante toda la operación. En la Rambla Nova apalabramos la franja temprana, cuando el tránsito peatonal aún es cómodo.
El volumen de estas casas suele pedir dos jornadas seguidas, por eso reservamos los dos días de entrada y le decimos al presidente de la escalera a qué horas pasarán muebles por el vestíbulo y la escalera de servicio. Se baja en tandas, se agrupa por familias de materiales en la acera y se cierra con el barrido de todas las estancias y el reportaje de entrega.
Paseo grabado con el móvil
Pasas el teléfono por cada estancia abriendo las puertas de armario, entras en trastero, balcón o altillo, dices en voz alta a qué altura estás y rematas enfocando el portal desde la acera de enfrente. Viendo eso sabemos cuánto hay, cómo está, si cabe algo en el ascensor y si el vehículo tendrá dónde parar en %M%.
Cuenta escrita el mismo día
Recibes negro sobre blanco si la casa sale sin factura o qué parte lleva importe, con las horas de peldaño y las tasas de peso apartadas una de otra. Llega antes de que suba nadie, así que la lees con calma o se la reenvías a tus hermanos.
Jornada con día apalabrado
A la hora pactada llega el equipo con el vehículo. Protegen la escalera con cartón y, en cuanto empieza la bajada, cada cosa va a su montón: muebles con comprador, hierro, madera, ropa y aparatos.
Casa barrida y llaves entregadas
Al rematar pasamos la escoba, fotografiamos cómo estaba y cómo queda y ponemos las llaves en tu mano. La vivienda queda para enseñarla, para la notaría o para entregarla dentro de plazo.
Precio de vaciar según calle y escalera
En el Eixample casi siempre se entra bien, así que incluso un piso muy grande puede salir gratis. Todo depende de cuánto mueble aprovechable haya y de por dónde se pueda bajar: con ascensor y con parada a pie de portal, una vivienda de ciento veinte metros llena de mobiliario macizo se financia sola.
Cuando el trastero del terrado guarda material de obra, esa parte entra en deixalleria con su tasa al peso y la verás en línea aparte. Empieza mandándonos el recorrido desde contacto o repasa antes todo lo que abarca la faena.
Preguntas frecuentes en la Rambla Nova i l’Eixample
¿Cómo se trabaja en una finca de la Part Alta con escalera estrecha?
Poniendo más gente y desmontando en el piso. Antes de sacar nada se cubren barandilla, escalones y esquinas. Luego, lo que no pasa por esas escaleras estrechas —el armario grande, el somier, el sofá cuando la curva no deja— se abre en el rellano y baja por partes, en viajes cortos para no bloquear a los vecinos.
En el carrer Major, en Cavallers o alrededor del Fòrum lo hacemos constantemente; lo que cambia es el precio, porque cada planta sin ascensor son más horas de trabajo, y por eso te pedimos siempre la altura y una foto del portal.
¿Dónde aguarda el vehículo en una calle con pivotes o zona peatonal?
Donde haya sitio más cerca, que dentro de la muralla y en partes del centro suele ser una plaza o un chaflán. Desde ahí, los muebles se llevan a mano, a veces varias decenas de metros y casi siempre en el horario de carga y descarga que marca la ordenanza.
Con la dirección y una foto del portal hecha desde enfrente medimos ese paseo antes de hablar de dinero, y la respuesta escrita lo recoge: si son pocos metros, lo normal es que siga siendo gratis; si son muchos, esa parte aparece con su precio y eliges.
¿Vacías en la Rambla Nova i l’Eixample? Grábanos la casa y te decimos si sale a cero
603 38 00 04